lunes, 6 de octubre de 2014

Cómo instalar un punto de recarga para vehículos eléctricos en el garaje

Los coches eléctricos están comenzando su andadura. Sí, no es menos cierto que los primeros aparecieron alrededor de 1832, y que después ha habido algún que otro modelo a lo largo del siglo XX, a destacar sobre todo el resurgir de 1996 en California. Pero la realidad es que los coches eléctricos modernos que tenemos ahora llevan solo unos años con nosotros.
Con una tecnología que está comenzando, y pasa también en otros ámbitos, la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos todavía no es todo lo abundante y competitiva en precios que sería deseable. El hecho es que quien quiera tener un coche eléctrico hoy en día es (casi) imprescindible que disponga de un punto de recarga en su plaza de garaje. Vamos a ver cómo instalar uno.

Mi coche está aparcado en la calle, ¿qué puedo hacer?

Llegados a este punto nos encontramos con una primera dificultad, ¿qué sucede si no tengo plaza de garaje, y aparco el coche en la calle? Bien, en principio, tal como está la situación en España, hay que tener presente que un coche enchufable, sea 100% eléctrico, sea eléctrico de autonomía extendida o sea híbrido enchufable, o una moto eléctrica, no es muy recomendable para aquellos que no tengan una plaza de garaje en la que instalar el punto de recarga.
De todos modos los gestores de carga empiezan a ofrecer también la posibilidad de instalar un punto de recarga en la calle para un usuario. Eso sí, hay que solicitarlo, el gestor evalúa su viabilidad, se depende del permiso municipal, y hay que vincularse con el gestor con un contrato y bono de recarga mensual.
Hoy en día, en España, si no tienes una plaza de garaje, no es muy recomendable hacerte con un coche eléctrico
En otros países como Noruega, donde el coche eléctrico se está implantando rápidamente, hay por la calle aparcamientos específicos para coches eléctricos con puntos de recarga para cada plaza. En España no tenemos la misma situación, hay muy pocos puntos de recarga por las calles. Así que como decíamos, se hace casi imprescindible tener garaje y un punto de recarga en él.
plaza-de-garaje-02.jpgCon suerte, a veces podremos encontrar un punto de recarga en la calle o en un aparcamiento

Casi ningún garaje tiene puntos de recarga

En el caso de tener garaje para el coche, pueden suceder dos cosas: que tengamos unacochera en una casa unifamiliar, del tipo que sea, y siendo así muy probablemente ya haya algún enchufe en el garaje, o que tengamos una plaza de garaje o cochera en un garaje comunitario, con más vecinos, lo cual suele ser lo más habitual en España. En este caso casi ningún garaje tiene enchufes, y si tiene alguno, es de la comunidad.
Hay que tener presente que con un enchufe convencional, de tipo doméstico y conector schuko, de 16 A, ya se puede recargar un coche eléctrico. Este tipo de enchufe sirve para lo que se viene a denominar recarga ocasional (que suele limitarse a 10 A y unos 2,3 kW de potencia). Lo más relevante en este caso es que la instalación de toma de tierra de la línea que alimenta ese enchufe esté bien instalada.
En una vivienda unifamiliar con garaje podemos configurar un punto de recarga incluso a coste cero
De todos modos para poder recargar a más velocidad lo suyo es instalar una base mural de recarga, también conocida por su nombre en inglés wallbox, que cuenta con un conector específico para la recarga de coches eléctricos. Esta base funciona desde 16 A, unos 3,6 kW de potencia, aunque admite más potencia de recarga, lo cual implica una instalación con cable con mayor sección (y un suministro eléctrico también de más potencia, como es obvio). Este tipo de conector da la posibilidad además de comunicación e integración en una red eléctrica inteligente (smartgrids).
Con una vivienda unifamiliar la inversión es la menor de todas las posibles, y puede estar entre cero euros, si podemos usar directamente el enchufe que ya hay en la cochera, y alrededor de unos 500 a 750 euros, si se instala un base mural de recarga (aunque también puede ser más si se instala una base especial más exclusiva).
plaza-de-garaje-03.jpgPara evitar problemas, un coche eléctrico debería venir con dos cables de recarga, uno con conector schuko (enchufe doméstico) y otro con conector Mennekes (estándar en Europa para coches eléctricos)

Solo hay que informar a la comunidad

En el caso de una cochera o plaza de garaje individual en un garaje colectivo la instalación se complica un poco, pero tampoco hay que asustarse. Como estamos hablando de tener que realizar una instalación en un elemento común que se comparte con otros propietarios, no podemos actuar sin más, ni hacer lo que queramos.
Para instalar un punto de recarga en un garaje comunitario, solo es necesario informar por escrito al Presidente. Pero no vale de cualquier manera
La Ley de Propiedad Horizontal se modificó para simplificar y facilitar la instalación. El 23 de noviembre de 2009 se publicó en el BOE número 283 la Ley 19/2009, de medidas de fomento y agilización procesal del alquiler y de la eficiencia energética de los edificios, y en su artículo tercero se modifica la Ley de Propiedad Horizontal para que no haya que someter la instalación a la aprobación de una junta de propietarios.
Simplemente hay que informar por escrito, de manera oficial, al presidente de la comunidad o administrador de la finca, de que se va a realizar la instalación, y guardar copia del documento con fecha y sello o firma.
walbox-1.jpgAquí vemos un 'wallbox' con una toma schuko (izquierda) y una toma Mennekes (derecha)
En la actualidad todavía se encuentra en redacción una instrucción técnica complementaria del Reglamento electroténico de baja tensión (REBT), la que será la ITC-BT-52, que regulará la infraestructura de recarga para vehículos eléctricos. Esta instrucción está generando cierta polémica, con varias posturas enfrentadas acerca de cómo plantear la instalación de un punto de recarga particular, y varios borradores que no terminan de aprobarse.
Mientras no entre en vigor esta instrucción, hay varias formas de proceder, pero por supuesto siempre realizándose la instalación por un instalador electricista autorizado, y conforme al REBT, de modo que se garantice la calidad y seguridad de la instalación, con un sistema de protección de línea contra contactos indirectos y contra sobretensiones.

Desde nuestro contador

Si el garaje es del mismo edificio en el que vivimos, lo más razonable es realizar unaderivación de nuestra instalación eléctrica individual hasta la plaza de garaje, aprovechando el mismo contrato de suministro eléctrico de la vivienda. Aquí hay dos opciones, o realizarla desde el propio contador de nuestro suministro eléctrico, o bien realizarla desde el cuadro general de mando y protección de nuestra vivienda.
La ventaja de la primera opción es que normalmente la centralización de contadores se encuentra en la planta cero, y como las plazas de garaje suelen estar en la planta cero o en planta sótano, la distancia desde el contador hasta el punto de recarga será menor, y el coste de la instalación será también algo menor, al tener que gastar menos metros de cable. Esta opción requiere de contador eléctrico digital (o electrónico) (deberían quedar ya pocos contadores analógicos, "de los viejos").
La ventaja de la segunda opción es que se puede tener un control directo de la línea que alimenta el punto de recarga desde la propia vivienda, pues se instalaría allí el interruptor automático y el interruptor diferencial, o incluso un pequeño contador, programador, etc. La pega es que cuanto más alta se encuentre nuestra vivienda, más metros de cable se necesitarán para llegar hasta el punto de recarga.
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En principio para un punto de recarga normal, o de recarga lenta, a 16 A y unos 3,6 kW de potencia, no es necesario contratar un suministro específico, con un segundo contrato y una segunda cuota fija, aunque también se podría hacer según sean las circunstancias.
De hecho muchas veces tampoco será necesario ni siquiera aumentar la potencia contratada que tenemos en nuestra vivienda, aunque esto dependerá un poco de cada caso. Sí hay que fijarse en qué grado de electrificación tiene la vivienda, pues lo que estamos haciendo es una amplicación de la instalación existente. El electricista ya está pendiente de esto. El coste final de la instalación puede estar entre unos 1000 y 1600 euros, aproximadamente.
No todo el mundo, en concreto ciertas compañías eléctricas, defiende esta posibilidad de instalación derivando desde el contador del usuario. Veremos cómo queda definitivamente la ITC correspondiente. Ahora mismo se encuentra en una situación un tanto alegal en ciertas comunidades autónomas.

Desde el contador del garaje

Si la plaza de garaje no está en el mismo edificio en el que vivimos, o bien si no es posible ralizar la derivación desde el contador del propio usuario, porque finalmente la normativa no lo permita, o porque resulta muy difícil técnicamente, por cuestiones relacionados con el edificio, se puede hacer la derivación desde el contador eléctrico del propio garaje.
Más allá de esta diferencia, la instalación no cambia apenas con la derivación desde el propio contador individual. Se hace imprescindible un contador secundario en la derivación que servirá para que la comunidad de propietarios del garaje cobre al usuario la electricidad que consuma su punto de recarga, y se lo pasen por ejemplo mes a mes con la cuota de la comunidad correspondiente.
Para este caso obviamente no solo es suficiente con informar a la comunidad de propietarios, sino que esta debe aprobarlo.
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Es conveniente dejar claro que no vale con "robar" electricidad de una línea eléctrica que pasa al lado de nuestra plaza de garaje, realizando una conexión o derivación directa sin más. Hay que hacer un nuevo circuito con su propia línea, específico para el punto de recarga. Esto es así sobre todo por una cuestión de seguridad y control, y para evitar sobrecargar un circuito ya existente.

Con un nuevo suministro

Esta opción es defendida por algunas compañías eléctricas. En este caso no se realiza la instalación de la línea eléctrica para el punto de recarga derivando desde un contador existente, ya sea del usuario, ya sea del garaje, sino que se contrata un nuevo suministro eléctrico, con el coste fijo mensual o bimensual correspondiente, y con su contador principal propio.
Es decir, con esta solución tendríamos un contrato para la electricidad de la casa, con sus correspondientes facturas periódicas, y también tendríamos un contrato para la electricidad del punto de recarga, a su vez con sus correspondientes facturas. Es decir, es una solución más cara para el usuario.
Hay un par de variantes de este sistema. La primera es la del gestor de carga. En lugar de que sea el propio usuario el que costee la instalación, y pague a la compañía eléctrica por el suministro y el consumo, puede hacerlo a través de un gestor de carga, que es una empresa que, sin ser una compañía eléctrica, se ocupa de soluciones de recarga de vehículos eléctricos y puede revender electricidad.
En este caso la instalación, con el nuevo suministro y contador, así como el propio punto de recarga, lo paga el gestor de carga, y luego mensualmente el usuario paga al gestor de carga lo que se haya estipulado. Es decir, en este caso se paga el servicio, además del consumo. Suele haber soluciones tipo "bono" (con tantos kWh incluidos) o tipo "tarifa plana", según el caso. Esta solución puede ser útil sobre todo en garajes muy grandes.
La otra variante es que ese nuevo suministro con un contador principal sirva para varios puntos de recarga. Es lo que viene a llamarse como una instalación troncal. Del contador principal se derivan tantos contadores secundarios como puntos de recarga vaya a haber. De nuevo esta solución parece más indicada para garajes grandes, en garajes donde vaya a haber muchos puntos de recarga, o en aquellos que no están en el mismo edificio que la vivienda de los usuarios.
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¿Es muy complicada la instalación?

Hasta que la normativa de obligado cumplimiento en las obras nuevas de edificación no estipule que se debe prever (preinstalación), o directamente instalar, puntos de recarga en las plazas de garaje, y desde luego en todos los edificios ya construidos, la instalación de un punto de recarga en una plaza de garaje puede ser más o menos complicada.
Lo que hay que tener presente es que todos los costes de la instalación los debe pagar el usuario de ese punto de recarga, y que no puede causar daños a las instalaciones o elementos comunes del edificio, y en caso de que algo se dañe debido a la instalación, tiene que hacerse cargo. Esto por otra parte es de total lógica y sentido común.
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En principio la instalación es algo relativamente simple: solo hay que hacer llegar un cable hasta la plaza de garaje. En una instalación monofásica hablamos realmente de tres cables: fase, neutro y toma de tierra. En todos los supuestos que hemos expuesto antes, la mayor dificultad suele presentarse para hacer llegar ese cable desde el contador hasta la plaza de garaje, pues el recorrido puede ser un tanto laberíntico.
Dependiendo de dónde esté la plaza de garaje puede haber más o menos distancia que recorrer, y más o menos barreras arquitectónicas que superar: paredes, forjados, escaleras, etc. Si la vivienda no es muy vieja puede haber conducciones eléctricas empotradas, generosamente dimensionadas, por las que pueden pasar los cables. También se pueden aprovechar los falso techos y patinillos.
Cuando estas conducciones para instalaciones no permitan pasar más cables, o cuando ni siquiera existan, entonces no queda otro remedio que realizar nuevas conducciones, y muy probablemente deban ser vistas, por su menor coste y rapidez de ejecución. Dentro del propio garaje que las conducciones sean vistas no suele ser un problema pues estas ya se realizan así. El problema está en otras zonas. Hay que intentar llevarlo oculto siempre.
Según el caso puede ser necesario realizar algún agujero en algún elemento constructivo para pasar la conducción con el cable. Obviamente pilares y vigas, elementos estructurales, no deben verse afectados (atornillar algo a un pilar, sí, agujerear una viga para pasar un cable o tubería, no).
En general no deberían ser necesarias obras de albañilería. Con las conducciones vistas se emplean normalmente conducciones de plástico no propagador de la llama. De nuevo el electricista que realice la instalación ya está al tanto de toda la normativa y sabe hacer su trabajo.
Una vez que el cable ha llegado a la plaza de garaje, allí se coloca un cuadro de mando y protección, con interruptor diferencial y con interruptor automático magnetotérmico, además de otros elementos si se consideran necesarios, y la base mural de recarga.
plaza-de-garaje-06-c-2.jpgEn mi caso solo hubo que hacer un agujero en un tabique para hacer llegar el cable hasta la plaza de garaje. Aquí vemos la conducción de plástico que lo protege

Hay que elegir una base mural de recarga acorde con el vehículo

El wallbox puede ser de diferentes maneras: por ejemplo con manguera con cable y conector específico para el vehículo eléctrico que vamos a recargar (con varios de metros de longitud de cable para llegar sin problemas), o bien con tomas de recarga sin más, una o varias, con diferentes conectores (o sea, varios "enchufes"), donde enchufar el cable de recarga del vehículo. Las tomas tendrán tapa, por seguridad.
Hay que tener presente que no todos los vehículos eléctricos tienen el mismo tipo de conector de carga. Las motos y cuadriciclos eléctricos suelen utilizar el conector schuko (el doméstico), mientras que los coches eléctricos, furgonetas eléctricas e híbridos enchufables suelen utilizar el conector Yazaki (Tipo 1), por ejemplo Nissan, Mitsubishi o Chevrolet y Opel, o bien utilizar el conector Mennekes (Tipo 2), por ejemplo Renault, Volkswagen, BMW, Mercedes-Benz o Tesla (no es exactamente un Tipo 2, pero es compatible)
La seguridad de la instalación de un punto de recarga está más que garantizada. Justo en la derivación se coloca un primer sistema de protección de la línea que en caso de que hubiera cualquier problema corta la electricidad y punto. Y después la base mural tiene su propia protección eléctrica.
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Además las bases de recarga están pensadas para ser utilizadas en el exterior y ser resistentes a las salpicaduras de agua. Hay que tener presente que los propios vehículos eléctricos, los cables de carga y los conectores están pensados para ser utilizados en el exterior, expuestos a la intemperie, sin que haya problemas incluso aunque esté lloviendo.
No olvidemos que el que haya un punto de recarga en una plaza de garaje no supone mayor problema de seguridad, pues en el garaje ya hay instalación eléctrica. Y para los más asustadizos hay que recordar que el riesgo de incendio de un coche eléctrico es menorque en un coche convencional de motor de combustión (la gasolina, aunque no pensemos todos los días en ello, es mucho más peligrosa hablando de riesgo de fuego).
Para que ningún otro "robe" electricidad del punto de recarga, es decir que nadie que no sea el usuario pueda enchufar un vehículo o lo que sea al punto de recarga de la plaza de garaje, se han pensado diferentes sistemas de bloqueo, ya sea mediante una llave o mediante una tarjeta identificativa RFID.
Quien esté pensando en un sistema de recarga inalámbrica mediante un sistema de inducción, algo que ya se puede comprar en algunos países, debe tener presente que si bien no necesitará enchufar el coche con un cable, sí necesita igualmente una instalación eléctrica hasta la plaza de garaje.
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Un consejo para terminar

Un último consejo: instalar un punto de recarga de vehículos eléctricos es por el momento una tarea bastante específica, y aunque cualquier instalador electricista podría hacerlo, la experiencia y la especialización vienen bien.
En España hay varias empresas especializadas en la instalación de puntos de recarga, como por ejemplo Lugenergy o Ibil, aunque también hay algunas compañías eléctricas con servicio de asesoramiento para ello. Es cuestión de investigar un poco en Google y buscar en vuestra región. Algunas marcas de coches suelen también asesorar o facilitar la instalación. No queda otra que buscar y comparar servicio y precio.
En mi caso particular, como usuario ocasional de coches eléctricos, opté por instalar un punto de recarga en mi plaza de garaje en propiedad, o sea, costeando yo mismo la instalación, sin optar por la opción del gestor de carga, ni cuotas mensuales. Debo decir que la compañía eléctrica con la que tengo contratada la electricidad de casa no me ayudó absolutamente nada, ni me asesoró lo más mínimo (es una pena, pero así fue).
Instalé una base mural con dos tomas de recarga, schuko y Mennekes, pero sin manguera, para cubrir todas las posibilidades y poder recargar vehículos eléctricos varios, independientemente del tipo o marca. Quien se compre un coche eléctrico en concreto puede optar por una manguera específica, no es mucho más caro, unos 100 euros, pero es algo más cómodo.
Teniendo la plaza de garaje en una planta sótano segunda, lo más complicado, como era de esperar, fue hacer llegar el cable hasta la plaza, pero al final se pudo hacer, y sin que se vea prácticamente nada, eso sí con bastante trabajo, pues un par de electricistas necesitaron un día entero para completar la instalación y se necesitaron cerca de 40 m de cable. Por el momento no he tenido que aumentar la potencia contratada y todo funciona perfectamente.

viernes, 3 de octubre de 2014

Las ventas de coches crecen un 26,2% en septiembre

El mercado del automóvil en España sigue dando buenos resultados pero el sector no baja la guardia y recuerda que, a pesar de datos como un crecimiento acumulado del 17,2% -el mayor entre los principales mercado en Europa-, la demanda sigue un 30% por debajo de los 1,2 millones considerados el volumen razonable para nuestro país.
En concreto, en septiembre se vendieron 57.010 turismos y todoterrenos, con un incremento del 26,2% propiciado por elempuje del PIVE 6, cuyo ritmo de operaciones se ha intensificado, superando las 1.000 diarias. En el acumulado desde enero, se llevan matriculados 640.673 automóviles.
Estos datos, recordaron ayer Anfac, Ganvam y Faconuato, hacen queel automóvil sea el sector económico con las mayores tasas de crecimiento, impulsando el consumo privado lo que, a su vez, retroalimenta la efectividad del plan.
Habida cuenta de que todavía quedan cerca del 50% de los fondos, las estimaciones apuntan a un cierre del ejercicio que, según la fuente, oscilará entre las 840.000 y las 875.000 unidades. Es decir, una progresión de entre el 16% y el 21%. Aun así, la industria considera vital que esas ayudas se mantengan también durante 2015, ya que «la recuperación está siendo menos lenta de lo esperado y no se espera que sea un año de grandes alegrías».
Yendo un poco más lejos, se insiste en cambios estructurales que creen un marco más propicio para la demanda. Entre ellos, una reforma fiscal «que introduzca al coche de empresa como elemento dinamizador de la demanda y para rejuvenecer el parque que ya cuenta con 11 millones de vehículos por encima de los 10 años de antigüedad».
Ahora mismo, el cliente particular sigue siendo el pilar de las ventas, con 342.797 unidades (+21%) hasta septiembre, mientras que las empresas crecen un 11,6% (casi 155.000 coches) y las alquiladoras lo hacen un 15,1% (143.204 unidades).
La marca preferida, tanto en el mes como en el acumulado es VW, con 59.674 coches, casi 8.000 más que Seat, la segunda. Esta tiene al Ibiza como el modelo más vendido en nuestro país, aunque en septiembre lo fue el Renault Mégane.

jueves, 2 de octubre de 2014

El vehículo del futuro será ligero, híbrido y frugal

El vehículo del futuro será más frugal, híbrido y ligero para adaptarse a las exigencias medioambientales, auguran fabricantes y expertos en vísperas del Salón del Automóvil que se abre este jueves en París.
En cambio, el vehículo eléctrico, muy subvencionado por los gobiernos y que goza de gigantescas inversiones de los grandes fabricantes, no acaba de despegar, pese al precio del petróleo.
Los primeros resultados de la movilización de fabricantes promovida por los sucesivos gobiernos franceses en el marco de un plan industrial, reunidos en la "Plataforma del sector automovilístico" (PFA, según sus siglas en francés), serán presentados en el salón parisino.
El grupo PSA Peugeot-Citroen ha optado por un sistema híbrido inédito: la energía estará contenida en un depósito de aire a alta presión comandado por una compuerta hidráulica en vez de estar almacenado en pesadas y complejas baterías.
Colocado en las carrocerías de Peugeot (Paris: FR0000121501 -noticias) 2008 y Citroen C4 Cactus, este motor propulsor puede llegar a consumir dos litros por 100 kilómetros, según PSA.
Por su lado, Renault asegura haber logrado la cifra simbólica de un litro por 100 kilómetros en un coche del tamaño de un Clio. Este vehículo, el Eolab, es un híbrido recargable cuando está parado, y que utiliza materiales aligerados y una aerodinámica trabajada para reducir el consumo.
La PFA recibió a finales de 2012 el encargo de investigar y desarrollar un proyecto para reducir a la mitad el consumo actual de vehículos para 2020, a un coste abordable por el consumidor, es decir, en torno a los 15.000 euros.
- El eléctrico, mercado restringido -
Lo más reseñable es que estos prototipos funcionan con gasolina, lo que va en contra de la frugalidad generalmente asociada al diésel, un tipo de motor que en Francia sigue siendo el rey, como lo demuestra el hecho de que a principios de 2014 representaba el 65% del mercado.
Pero la producción ha caído 8 puntos desde 2012 y todos los expertos coinciden en que seguirá cayendo. En particular, porque el gobierno francés prepara un aumento de los impuestos para reducir la diferencia con la gasolina.
"El coste de los motores diésel aumenta con el desarrollo de las nuevas normas 'Euro 6'. Hay una sensibilización creciente sobre los riesgos para la salud. En paralelo, los motores de gasolina también avanzan y los motores híbridos están arañando cuotas de mercado", dice Marc Boilard, del gabinete de consultores Oliver Wyman.
François Jaumain, del gabinete PwC, dice que los automovilistas franceses "hacen menos kilómetros" que antes y no amortizan la inversión adicional que necesita el diésel.
También destaca que algunos fabricantes han decidido dejar de fabricar vehículos pequeños de diésel. Así, el nuevo Twingo de Renault, una de las estrellas del Mundial, sólo existe con gasolina, al igual que el dúo C1 y 108 de Citroen y de Peugeot.
En cuanto al coche eléctrico, sigue siendo un mercado marginal, constata Rémi Cornubert, de Oliver Wyman.
De cada mil vehículos fabricados en el mundo en 2013, sólo dos eran eléctricos, dice PwC y aumentarán a 9 por 1.000 para 2020.
Por su parte, los híbridos podrían copar el 4,7% del mercado mundial en seis años, contra el 2,9% que tenían en 2013.
"Esto no va a despegar mientras no haya infraestructuras o una ruptura tecnológica con las baterías" cuya autonomía es todavía limitada, afirma Cornubert.
La infraestructura constituye también el mayor interrogante para los vehículos con pila a combustible hidrógeno, como el que Toyota va a comercializar a partir del próximo año.
En el campo eléctrico, la "ruptura tecnológica" podría provenir de Tesla, el fabricante californiano cuya berlina de lujo "Model S" que salió al mercado en 2012 y reivindica 500 km de autonomía pero cuesta 60.000 euros.
La firma, que ha instalado 11 estaciones de recarga gratuitas para sus clientes en Francia, quiere democratizar progresivamente su oferta, con un 4x4 y una berlina compacta que podría llegar para 2016.

miércoles, 1 de octubre de 2014

8 razones para no comprar diésel, especialmente para ciudad

Diésel
No hará falta que diga que los diésel consumen poco, hacen que visitemos menos la gasolinera y que, cuando lo hagamos, la factura no sea tan dolorosa, emiten menos CO2 sobre nuestra querida atmósfera y sí, también normalmente son más caros, pero, qué demonios, siempre hemos pensado que sus virtudes compensan este pequeño defecto. Ahora bien, ¿sabías que los diésel modernos no se llevan nada bien con la conducción en ciudad? ¿Te sorprendería conocer que son propensos a averías muy importantes y costosas que muchos clientes desconocen? ¿Te imaginabas que, en cuanto a contaminación, eran más peligrosos que sus homólogos de gasolina?
No nos hemos vuelto anti-diésel. Esto no es un intento desesperado por evitar que tu próximo coche sea diésel. Pero, tras contaros todo lo que deberíais conocer acerca de AdBlue, la nueva tecnología anticontaminación que emplearán muchos diésel a partir de ahora, no queríamos perder la oportunidad de recordaros algunos detalles de los diésel modernos que quizás desconozcas. Son esos defectos que no aparecen en campañas publicitarias y que generalmente no te contarán cuando acudas a un concesionario a comprar un coche. Pero al menos intentaremos conseguir que si decides comprarte un diésel estés mejor informado sobre los pros y los contras de esta decisión.

Nuestras 8 razones



1. ¿Por qué nos estamos equivocando al comprar un diésel?

Diésel
Razón nº1, ¿de verdad amortizarás su compra? Si los españoles recorren unos 12.000 kilómetros de media al año con su coche, ¿cómo se justifica que 2 de cada 3 turismos que se matriculan sean diésel?
Como todo el mundo sabe, la justificación de los diésel es que su sobreprecio, y algunos de sus inconvenientes, como suavidad, ruidos, costes de mantenimiento y otros problemas asociados, se compensan por su bajo consumo. Es muy difícil encontrar una regla de tres, un cálculo general que te sirva para encontrar el número exacto de kilómetros en los que habrás amortizado tu diésel. Dependerá de modelos, gamas, de cuán ahorrador y barato sea en su alternativa de gasolina comparable y de los consumos reales que obtendrás en tu uso diario, que serán más altos que los que aparecen en su ficha de homologación. Hay casos en los que apenas existe diferencia entre un motor diésel y otro de gasolina. Pero, por regla general, incluso la estimación más optimista siempre te dirá que estaríamos hablando del orden de decenas de miles de kilómetros, a menudo incluso más.
No soy fan de las estadísticas, pero intentaré daros un dato. En los últimos meses hemos leído diferentes informes (ver cita 1) en los que se estimaba que los españoles realizan de media unos 12.000 kilómetros al año. En la actualidad, por cada turismo de gasolina que se matricula en España, se están matriculando dos diésel. Aún sin tener en cuenta muchos aspectos que comentaremos en este artículo, sí podemos asegurar que requeriríamos bastantes años para amortizar un diésel con un kilometraje anual de 12.000 kilómetros. ¿No creéis que estas cifras revelan que algo está fallando?
Como no soy fan de las estadísticas me buscaré una muestra aún menos representativa, pero para mí muy ilustrativa. Hablo de casos de los cuales hemos tenido conocimiento en nuestros círculos más cercanos, familiares, amigos, conocidos, lectores. Casos de clientes que en su compra ni se plantearon la posibilidad de un motor de gasolina, casos de clientes que apenas superan los 10.000 kilómetros al año, casos de clientes que desconocían la tecnología que empleaba de su coche, casos de clientes frustrados por los problemas de su diésel.



2. ¿Por qué la ciudad es el enemigo del diésel?

Diésel
Razón nº2. La conducción urbana se lleva mal con muchos de sus componentes, especialmente con sistemas anticontaminación como los filtros de partículas.
La ciudad no solo es el enemigo del diésel, sino también de la mayor parte de los componentes mecánicos de nuestro coche. Piensa en retenciones, semáforos, freno, embrague y punto muerto, embrague, engranar marcha y acelerar. Pero el momento en que la ciudad se convirtió en el verdadero enemigo del diésel fue precisamente aquel en el que comenzaron a introducirse sistemas anticontaminación como los filtros de partículas. ¿Son estos filtros nuestros enemigos? No, no lo son, de hecho ayudan a retener hollín, aerosoles, sulfatos, silicatos, y otras partículas, que suspendidas en la atmósfera generan gravísimos problemas para nuestra salud.
aunque los sistemas anticontaminación sean los más propensos a sufrir problemas por una conducción urbana, en la que el conductor de un diésel moderno se ha acostumbrado a aprovechar esa buena respuesta en bajas del turbo, a no revolucionar demasiado el motor para ahorrar combustible y para que el motor produzca menos ruido y menos vibraciones, en general, los filtros de partículas no son los únicos que pueden sufrir averías por este estilo de conducción.



3. Los filtros de partículas y la problemática de los diésel urbanos

Diésel
Razón nº3. El cliente suele desconocer la tecnología de su coche, así como sus peculiaridades y los hábitos de conducción que debemos adquirir para conservar durante muchos años la mecánica.
El caso de los filtros de partículas es muy ilustrativo. Su funcionamiento se basa en un dispositivo que capta esas partículas presentes en los gases de escape. Para eliminar las partículas por completo, esos filtros deben alcanzar una temperatura de servicio óptima, generalmente más elevada a la que habitualmente se alcanza al régimen bajo al que conducimos por la ciudad. Si no se alcanza una temperatura óptima, el filtro se obstruye y su vida útil se acorta.
Evidentemente, si siempre practicamos un estilo de conducción urbano como este, el filtro de partículas nunca alcanzará la temperatura necesaria como para regenerarse, su vida se acortará. Si nuestra rutina se basa en trayectos cortos, lo habitual en una conducción urbana, el motor tampoco tiene tiempo suficiente para alcanzar una temperatura de servicio, no se produce una combustión óptima y la generación de partículas aumenta. El problema, por lo tanto, es mayor.
De ahí que surgiera la necesidad de un sistema de regeneración automático para el filtro de partículas. Los fabricantes han intentado optimizar la posición del filtro de partículas para que alcanzase antes la temperatura necesaria para regenerarse. En muchos casos también se ha optado por un sistema que fuerza la regeneración del filtro automáticamente, elevando ligeramente el régimen del motor. Es un proceso que no debería interrumpirse y que generalmente se muestra con un aviso luminoso en el cuadro de mandos, que en muchos casos podría interpretarse como un error del motor. De ahí que resulte tan importante conocer la tecnología que utiliza nuestro coche
Lo recomendable: intercala ciudad con tramos de carretera. Una vez hayas cogido una autovía o una autopista y el motor se encuentre a una temperatura de servicio, después de haber recorrido unos cuantos kilómetros, intenta forzar un régimen de revoluciones más elevado. No digo que vayas buscando el límite del corte de inyección, pero por recorrer unos kilómetros en quinta o cuarta velocidad a 3.500 rpm, tu diésel no va a reventar ni va a reducir su vida útil. Aún con todo lo dicho anteriormente, se puede convivir con un diésel, utilizarlo eminentemente en ciudad, y no sufrir problemas en los sistemas anticontaminación.



4. La fiabilidad y durabilidad de los diésel en entredicho

Diésel
Razón nº4. Los diésel modernos siguen consumiendo muy poco, pero al ganar en tecnología han perdido fiabilidad y a partir de ahí han comenzado a generar cierta frustración en muchos conductores.
Os contaré un ejemplo cercano, un caso muy claro de como la falta de información al comprar un vehículo y problemas mecánicos prematuros (con apenas 30.000 kilómetros y aún en garantía) generan frustración. Un cliente que comienza a sufrir continuos problemas y tirones en su diésel, que aún preserva algunos precintos originales del día que salió del concesionario; un taller que no consigue diagnosticar con absoluta certeza la enfermedad que acusa el vehículo y que, en un alarde de sinceridad, reconocen al cliente que el problema podía haber sido causado por su conducción, por no salir de la ciudad, por utilizar siempre un régimen de revoluciones bajo, por – palabras literales – conducir como un taxista. Os podéis imaginar la cara de asombro del cliente que, efectivamente, no tenía la razón. Su problema había sido causado, entre otras cosas, por la conducción que practicaba, pero también porque nadie le había informado de la tecnología de su coche y de los cuidados que requería.



5. Los diésel no son tan limpios como creíamos…

Diésel
Razón nº5. No son tan limpios como creíamos y su mayor problema son las emisiones de NOx.
Lo creas o no, los diésel no son limpios. Los últimos avances han permitido reducir las emisiones de partículas, tan peligrosas para la atmósfera de nuestras ciudades, pero aún así, el NOx generado por los diésel sigue siendo un problema muy grave. En la atmósfera, el NOx tiende a reaccionar con otros componentes presentes en el aire para formar partículas que generan graves daños en los tejidos del sistema respiratorio. Estas emisiones han sido consideradas como culpables de graves problemas para la salud e incluso de muertes prematuras (ver cita 2).
Los NOx también son muy peligrosos en presencia de temperaturas elevadas y alta exposición solar (piensa en cualquier capital española en verano). En esas condiciones, el NOx genera ozono. El ozono es estupendo para la vida en la Tierra a más de 15 kilómetros de altitud, en la estratosfera, funciona como filtro natural para absorber hasta un 99% de las radiaciones ultravioleta del sol y, por lo tanto, nos conviene que no reduzca su espesor. El ozono que se acumula en el aire de nuestras ciudades es altamente peligroso, lo suficiente para generar problemas visibles, especialmente en poblaciones en riesgo, asmáticos, niños y ancianos. Cuando existe una elevada concentración de ozono en el aire de una ciudad, por encima de los 240 µg por m3, las autoridades están obligadas a informar a la Unión Europea. Por encima de los 180 µg por m3 debe informarse a la población del riesgo que corren, por encima de los 240 µg por m3 debe emitirse una alerta.
¿Sabías que durante el verano de 2013, de las 14 estaciones de calidad del aire de Madrid, 13 superaron con creces el umbral de información y estuvieron muy cerca del umbral de alerta? (ver cita 3)



6. La fiscalidad y las restricciones van cebarse con los diésel, especialmente los más antiguos

Diésel
Razón nº6. La Unión Europea pone cerco a las emisiones más peligrosas de los diésel y eso exigirá que el conductor esté al tanto de las peculiaridades de su mantenimiento.
Vuelvo a decirlo, un cliente informado es un cliente que hará una compra inteligente. Profundizaré en ello en la razón nº7, pero hoy en día creo que el cliente debería considerar una virtud importante que su futuro diésel sea Euro VI, y un gran defecto que aún esté homologado como Euro V. Y lo digo aún siendo consciente de que la Euro VI obligará a muchas marcas, muchos modelos y muchos motores, a recurrir a tecnologías para reducir las emisiones de NOx como el AdBlue.
El AdBlue, en todos los casos, te obligará a utilizar un nuevo aditivo, con el coste que ello supone y con el inconveniente de que, en ciertos casos, tendrás que recargarlo por tu cuenta antes de que venza el periodo de mantenimiento. No me voy a extender mucho más en este punto, porque ya os ofrecimos una guía sobre AdBlue bastante completa.



7. AdBlue: una tecnología con pros y contras que al menos debes conocer

Diésel
Razón nº7. Piensa en las posibles restricciones que sufrirán los diésel en los próximos años.
Los diésel serán los que más sufran las consecuencias de la cuestión medioambiental, más impuestos e impedimentos para acceder a las grandes ciudades.Vuelvo a repetirlo, aún con los inconvenientes que presenta el AdBlue, en estos momentos preferiría adquirir un diésel Euro VI con AdBlue a un diésel Euro V sin AdBlue. También preferiría adquirir un buen motor de gasolina que un diésel Euro V. Desde hace meses os venimos advirtiendo de que la cosa, tarde o temprano, se va a poner muy seria en muchas capitales europeas. Los umbrales de contaminación impuestos por la Unión Europea se están superando, lo cual entraña peligros para la población, pero también sanciones económicas importantes.
Cuando esos límites se superan, las administraciones tienen que tomar cartas en el asunto, medidas radicales. No pienses que van a cerrar esa humeante fábrica que colorea el cielo de tu ciudad. Pero sí que si tu diésel es muy antiguo, es posible que en unos años no puedas conducir con él en el centro de tu ciudad, tengas que pagar impuestos más altos o incluso peajes por moverte por la urbe. A lo mejor un día incluso tienes que dejar el coche en casa. París ya ha tenido que establecer restricciones por matrículas pares e impares.



8. ¿Has valorado todas las alternativas posibles?

Diésel
Razón nº8. Quizás no has valorado todas las alternativas posibles, porque siempre las hay.
Me pregunto cuantos clientes, de esos dos de cada tres que comprarán un diésel este año, habían llegado a plantearse que quizás exista una alternativa que encaje mejor en sus necesidades. Tampoco vamos a entrar en mucho detalle sobre las alternativas, pero he aquí una breve recopilación de opciones que tienes, sus pros, sus contras y por qué quizás deberías tomar en consideración otros motores que no sean diésel.
  • Motores de gasolina con turbo: sus consumos cada vez son más bajos y son tan rápidos, versátiles y contundentes en todo su régimen – también en bajas – como un diésel.
  • Motores tricilíndricos: hay de todo en la viña del señor, pero también es cierto que muchos tricilíndricos, a menudo con turbo, son bastante potentes y no demasiado ruidosos y ásperos.
  • Motores atmosféricos: un atmosférico poco potente, se te puede quedar flojo fuera de la ciudad y sus consumos ser un tanto elevados. Pero si quieres un motor robusto, fiable y para recorrer pocos kilómetros en ciudad, es probable que las cuentas te salgan y cubra con creces tus expectativas.
  • Motores híbridos: no son baratos, lo sabemos, pero si lo único que te preocupa es hacer bajos consumos, en la ciudad es difícil que encuentres un coche que gaste tan poco como un híbrido.
  • Motores eléctricos: su autonomía es baja, son caros y requieren que instales un punto de recarga en casa. Pero si solo quieres un coche, quizás como segundo coche, para realizar pocos kilómetros por la ciudad y no tener que volver a pasar por la gasolinera, son una alternativa factible.